¿Cómo pueden las cosas cambiar en un mes?
Ni idea, y la verdad, no me importa.
El mismo día que escribí mi úlltimo post una personita especial vino a mi casa. Me di cuenta que no era el alcohol lo que me calmaba, era él. Su prescencia era suficiente para que yo dejara de hiperventilar y de desmoronarme.
Entonces empezó mi adicción. Dos días después vino para el cumpleaños de mi hermana, hicimos lasaña. El domingo (tres días después) hicimos enchiladas. Ese día fue el tercer día que estuvo en mi casa hasta las siete de la mañana. Creo que en ese momento, yo ya estaba enamorada de él.
Dos días después, mis papás se tuvieron que ir a USA dejándome sóla en la casa. Lo vi el miércoles, el viernes en su graduación, el sábado en mi cas e intentó hacerme bailar y el domingo para ver partidos y jugar cartas. El martes me llevó a la central, y el jueves fue nuestro primer beso, el viernes fue nuestra primer sesión “making out”, el sábado mi despedida y no lo he visto desde el domingo a las 6 am.
Y lo adoro.
¿De quién hablaba en mi otro post? Si, MrSanz es historia.
Hoy está en mi vida alguien sin pseudónimo, sin necesidad de esconderse ni esconderme, que grita a los cuatro vientos lo que me quiere y lo que lo quiero.
Hoy tengo en mi mundito a alguien que me quiere seguir para que yo lo siga y que sé hará cualquier cosa para que yo esté siempre con él.
Hoy, tengo mi final feliz.
Te quiero Ricky
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